Cómo se reparte una clase de pádel de 60 minutos

Cinco bloques con porcentajes fijos. Sacado de una planificación trimestral real, no de una plantilla genérica.

4 min de lectura Karén Mkhitaryan

La mayoría de las clases de pádel que he visto planificadas se parecen a una lista de ejercicios. Cinco cosas apuntadas en el móvil, en orden, y a ver cuánto cunde.

El problema de la lista es que no reserva tiempo: se come los minutos por delante y el último bloque —que casi siempre es el que integra lo trabajado— se queda en cinco minutos de prisa o directamente no se hace.

Una sesión no es una lista. Es un reparto.

Los cinco bloques

Este reparto sale de una planificación trimestral real: doce sesiones de un grupo de iniciación de cuatro alumnos, una clase por semana.

Bloque % de la clase Para qué es
Calentamiento 8 % Poner el cuerpo y la mano en marcha. Carrera suave, movilidad, peloteo blando.
Demostración 5 % Enseñar el golpe del día y dejar dicho qué vas a mirar.
Progresiones 50 % De tres a cinco ejercicios en dificultad creciente sobre el objetivo.
Aplicación 27 % Situación de juego que integra lo trabajado.
Vuelta a la calma 10 % Estirar y cerrar con feedback.

Los dos números que sorprenden son el 50 % y el 27 %.

El 50 % de progresiones es el corazón de la clase, y es donde casi todo el mundo se queda corto porque mete demasiados ejercicios distintos. Tres ejercicios bien encadenados enseñan más que seis sueltos.

El 27 % de aplicación es el que más se recorta y el que menos habría que recortar. Un alumno que ha hecho cuarenta minutos de ejercicio analítico y no ha jugado un punto no ha aprendido a usar el golpe: ha aprendido a hacer el ejercicio.

Los minutos, ya calculados

Redondeando a tramos de cinco, que es como se cuenta en pista:

Bloque 45 min 60 min 75 min 90 min
Calentamiento 5 5 5 5
Demostración 5 5 5 5
Progresiones 20 (×2) 30 (×3) 35 (×4) 45 (×4)
Aplicación 10 15 20 25
Vuelta a la calma 5 5 10 10

El número entre paréntesis es cuántos ejercicios caben en el bloque de progresiones. Con 45 minutos entran dos, y esa es la razón por la que una clase de tres cuartos de hora no da para introducir un golpe nuevo: da para afianzar uno.

Qué es una progresión de verdad

Tres ejercicios en progresión no son tres ejercicios del mismo golpe. Son el mismo gesto con una exigencia que sube:

  1. Sin desplazamiento. El alumno recibe la bola cómoda y solo tiene que golpear bien.
  2. Con desplazamiento. Ahora tiene que llegar. El gesto se mantiene, la ejecución se complica.
  3. Con decisión. Le llegan dos bolas distintas y tiene que elegir.

Si tus tres ejercicios podrían ir en cualquier orden, no es una progresión: es una lista.

El bloque que casi nadie escribe

La demostración dura tres minutos y parece que no hace falta prepararla. Sí hace falta, porque ahí es donde se decide qué vas a corregir durante la hora entera.

Antes de empezar, deja dichas dos o tres cosas concretas. No «juega mejor la derecha»: «pie adelantado, contacto delante de la cadera, y terminas apuntando». Esas tres cosas son las que vas a repetir cuarenta veces durante la clase, y si no las dices al principio acabas corrigiendo lo que te va saliendo.

Con un grupo de niveles distintos, di las dos consignas en voz alta —la del que va justo y la del que va sobrado— para que cada uno sepa cuál es la suya antes del primer ejercicio. Si lo dejas para el momento del ejercicio, te toca decirlo cuatro veces por separado y pierdes la mitad del bloque.

Y la vuelta a la calma no es estirar

Es el único momento de la clase en el que el alumno te puede decir qué le ha costado. Pregunta uno por uno. Dos minutos de eso te ordenan la sesión de la semana que viene mejor que media hora de planificación en casa.

Apunta dos líneas por alumno. Es lo que hace que la clase siguiente no empiece desde cero.

Cómo lo usa Tomiqo

Cuando le dices a Tomiqo cuántos minutos dura tu clase, no reparte el tiempo a ojo: aplica estos porcentajes, redondea a tramos de cinco y ajusta para que la suma cuadre exactamente con la duración que le has dicho. Los minutos sobrantes van a los últimos ejercicios de la progresión, que son los complejos y los que necesitan más rato.

Después coloca la hora de inicio de cada bloque —0:00, 0:05, 0:10— para que puedas mirar el reloj en pista en vez de contar.